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THE SPECIAL LEAGUE

Los jugadores y aficionados de Inglaterra se preparan para un empacho, y no precisamente de turrón, mientras en la Liga BBVA y en la gran mayoría de ligas nos encontramos en pleno parón invernal

Un año más la Premier League inglesa encara un “empacho” de partidos de liga, nada menos que 3 jornadas y 30 enfrentamientos de máximo nivel entre el día 26 –el boxing day– y el primer día del nuevo año, mientras el resto del mundo futbolístico desconecta del balón durante unos días. Una muestra más de que la máxima competición inglesa es especial, y reconocida mundialmente como la mejor gestionada.

A continuación nos disponemos a repasar las 10 grandes diferencias entre la Premier League y el resto. Un conjunto de normas y tradiciones que contribuyen decisivamente al éxito de una competición que inundará durante los próximos días –más si cabe- las pantallas de televisión de todo el mundo

 

1. En Navidad, más partidos que nunca

En la Premier League no solo no hay parón invernal sino que se produce la máxima concentración de partidos del año. Tres partidos en una semana sin apenas tiempo para los jugadores de celebrar la navidad y el año nuevo en familia. Más allá de tratarse de una tradición intocable (con el boxing day del día 26 como máximo exponente), la programación de partidos mientras el resto de ligas descansa supone para la Premier un notable incremento de las audiencias internacionales, con difusión en programas (incluso telediarios) normalmente copados por el contenido de la competición doméstica de cada país. De este modo, los derechos de televisión tienen más valor aún y los patrocinadores obtienen mayor retorno publicitario.

2. Siempre en televisión de pago

Todos los partidos de la Premier se retransmiten exclusivamente en televisión de pago (Sky y BT), factor determinante para conseguir nada menos que 2100 millones de euros en derechos por temporada. Significa que ingresa más del triple de lo que consigue La Liga BBVA, que por ley (la famosa Ley Cascos) tiene la obligación de ofrecer un partido en abierto todas y cada una de las jornadas de liga.

3. Quien paga manda

Las grandes cifras abonadas por las televisiones que tienen los derechos les dan derecho a exigir contenidos exclusivos totalmente inaccesibles para el resto de medios de comunicación. Por ejemplo, las entrevistas exclusivas con los jugadores después de los partidos y durante la temporada tienen máximo valor, teniendo en cuenta que, a diferencia de España, en Inglaterra no hay tradición de que los jugadores den ruedas de prensa durante la semana. Además, en el actual ciclo de venta de los derechos de televisión, que concluye con la temporada 2015-16, se estableció una nueva norma que obliga a los entrenadores a dar una entrevista justo antes del inicio de los partidos, algo impensable por el momento en nuestra liga.

4. Reparto equitativo ingresos televisión

En la temporada 2013/14 el equipo que más ingresó por derechos de televisión fue el Liverpool, que obtuvo algo más de 126mio€. Tan solo 1,5 veces el importe conseguido por el Cardiff City, que como club con los menores ingresos obtuvo nada menos que 81mio€. El reparto igualitario de los derechos de televisión es uno de los acuerdos más emblemáticos de la Premier, donde perdura la obsesión de tener una competición lo más igualada posible. El modelo reparte a partes iguales los ingresos domésticos, mientras que los internacionales se distribuyen en base a la clasificación en la tabla y el número de partidos televisados en directo, de modo que incluso los equipos más modestos disponen de un imponente presupuesto para fichar jugadores. El resto de grandes ligas tienen también modelos de gestión colectiva de los derechos, a excepción de la Liga BBVA, cuyo renqueante modelo de venta individual se traduce en un ratio de 8 a 1 entre el equipo que más y menos cobra.

5. El entrenador tiene la palabra

Algo que siempre me ha llamado la atención en Inglaterra es la forma en que los entrenadores acaparan la atención mediática, hasta el punto de que los presidentes y directivos apenas son conocidos por el gran público. Las palabras de los managers (como se denominan en Inglaterra) generan máxima expectativa en los medios de comunicación y es por ello que sus ruedas de prensa monopolizan los días previos a los partidos. Hasta el punto de que el encuentro con los medios se programa de forma escalonada durante los dos días previos a los partidos de fin de semana (normalmente jueves y viernes), y en horarios distintos, de modo que los titulares ofrecidos por los entrenadores se solapen lo menos posible y así los medios pueda sacer de ellos el máximo rendimiento. En España, por el contrario, todos los misters comparecen ante los medios el día anterior al partido por lo que los medios pueden dedicar menos espacio a las palabras de cada técnico.

6. El blackout de los sábados a las 3

El cuidado del fútbol base y amateur, así como la asistencia de los aficionados a los partidos es tabú en Inglaterra. Por ello, está absolutamente prohibida la retransmisión de partidos de fútbol los sábados entre las 3 y las 5,15h. La norma afecta también a los partidos disputados en otros países de modo que, por ejemplo, un clásico Barça-Real Madrid programado para las 16h de España (15h de Inglaterra) no podría verse en directo en el país británico.

7. Cuidado de la experiencia de asistencia al estadio

Los estadios repletos de aficionados animando a los dos equipos (incluidos los del equipo rival que abarrotan uno de los goles) son parte esencial de la marca Premier, y es por ello que se intenta conseguir que la experiencia de asistencia al estadio sea lo más agradable posible. Refuerzo de los transportes públicos, programación de los partidos evitando horas intempestivas (lo más tardío en fin de semana es el arranque de los sábados a las 17,30h), precios económicos de las entradas y repetición de las mejores jugadas en el videomarcador son algunas de las iniciativas que hacen que la asistencia a un partido de la Premier sea una experiencia irrepetible.

8. Obsesión por la integridad de la competición

El minucioso control a que están expuestos entrenadores, jugadores y propietarios en la Premier son ya famosos en todo el mundo. Cualquier desliz por pequeño que sea se paga en forma de multa o sanción deportiva. Una crítica al árbitro o un comentario desafortunado en las redes sociales puede tener consecuencias bien desagradables. Ahí están los recientes casos de tuits de Rio Ferdinand y Mario Balotelli considerados xenófobos, y que supusieron las correspondientes multas y partidos de sanción para ambos jugadores. Por otro lado, los propietarios deben cumplir una serie de requisitos de solvencia económica y reputacional si quieren sentarse en el sillón presidencial de los partidos. El caso más reciente, el del propietario del Leeds United, Massimo Cellino, que por problemas fiscales en Italia podría ser obligado a vender el club a los pocos meses de su compra.

9. Publicidad y patrocinadores: Menos es más

Los ingleses lo tienen claro. Pocos patrocinadores y que paguen lo máximo posible cada uno. De este modo, los jugadores sólo pueden lucir en la equipación de juego el patrocinador principal en el frontal de la camiseta y la marca de ropa deportiva. Nada de publicidad en la espalda, manga, pantalón o medias. Asimismo, está prohibido incluir cualquier tipo de soporte publicitario en el terreno de juego que no sean los paneles LED que rodean el campo. Ello se traduce en una imagen más nítida, de mayor calidad, y en patrocinadores dispuestos a pagar más dinero por formar parte de un entorno tan exclusivo. Por el contrario, este sábado en el Camp Nou contabilicé hasta 6 elementos publicitarios alrededor de las porterías entre alfombras 3D y otros soportes.

10. Sin permiso de trabajo no hay paraíso

No todas las normas en Inglaterra consiguen su objetivo y las que se han introducido para proteger la participación de los jugadores nacionales son buen ejemplo de ello. La norma más llamativa en este sentido es la que impide la obtención de un permiso de trabajo (y por tanto la posibilidad de disputar la Premier) a todos aquellos jugadores no comunitarios que no hayan disputado más del 75% de los partidos con su selección absoluta durante los últimos 2 años. Una durísima norma que resta competitividad a los equipos ingleses y que solo puede sortearse demostrando ante un tribunal que el jugador que pretende obtener el permiso de trabajo tiene un talento extraordinario. Ni esta reglamentación, ni la que obliga a tener 8 de las 25 fichas profesionales destinadas a jugadores formados en Inglaterra o Gales, han conseguido que la Premier continúe siendo la competición con el mayor número de jugadores extranjeros de entre las grandes ligas europeas, nada menos que el 67% (por el 39% de la Liga BBVA).

La Premier es y seguirá siendo pionera y los gestores de grandes ligas continuarán imitándola en todo lo posible. En todo menos en lo del parón navideño. Y es que las navidades son sagradas… de momento.

 

(haz click aquí si no puedes ver los gráficos directamente en pantalla http://tinyurl.com/mubp6tb )

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